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Carolina Dell'Oro: “El fin de la empresa es desarrollar la familia, favorecerla, permitir el desarrollo humano”

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“La familia es una estructura, que si la alteramos puede producir cambios psicológicos en el ser humano, en sus hijos y en la sociedad entera". De esta manera, la licenciada en Filosofía de la Universidad Católica y socia directora de la Consultora Dell'Oro Lagos, Carolina Dell’Oro, comenzó su exposición sobre “Empresas que favorecen el desarrollo de la familia, una visión desde la experiencia práctica”. Así, dimos inicio a nuestro ciclo “Café con...” 2017, que durante este año estará enfocado en la dignidad de las personas y el Bien Común. 

 

Tarea pendiente 

 

Frente a los cambios que se están produciendo al interior de las empresas, con un mayor índice de mujeres en el mundo laboral y la irrupción de los millennials, las compañías han debido responder a estas transformaciones. Según Carolina Dell’Oro, el empresariado no debe acomodarse a los tiempos, sino ser agente de cambio y protagonista de éstos. “El mundo cambió y entonces... ¿qué voy hacer yo? ¿Responder con acomodos menores? ¡No! Lo que se nos está pidiendo es dar un salto y los seres humanos estamos llamados a dar saltos. Se acabó el tiempo de los acomodos, se acabó el tiempo de los arreglos menores. Tenemos el privilegio y el orgullo de vivir en una época en la que las decisiones han de ser mayores”.

 

Dell’Oro explicó que la misión hoy es trabajar pensando en las empresas del siglo XXI y XXII, no hacerle arreglos al modelo del siglo XX. En este sentido, comentó que es necesario cambiar el foco y entender que actualmente cerca del 48% de las mujeres del país trabajan, por lo que es urgente cuestionarse el modelo de empresa actual para lograr una mejor conciliación entre trabajo y familia. “Le pregunto a los empresarios. ¿Vamos a seguir trabajando como cuando eran puros hombres (en el mundo laboral)? No por ustedes ni por nosotras, sino por quienes están quedando en pleno abandono y que no son las guaguas que van a la sala cuna, sino los adolescentes que quedan a la deriva, en una etapa de la vida que marca el punto de inflexión en el que todo lo que has recibido puede perderse”.

 
 "Mientras medimos la huella de carbono, la huella del agua, nos hemos olvidado de qué huella humana está dejando este modo de hacer empresas, que nos va a costar muy caro. Porque recuperar la huella de carbono, la del agua y del medio ambiente es difícil, pero es posible. Pero recuperar las heridas que se producen cuando los padres y las madres no tienen la posibilidad de generar el vínculo primario e incondicional que se llama familia, esa herida tiene mucha posibilidad de no cicatrizar si no es captada a tiempo".
 

La importancia de establecer vínculos de calidad

 

Es por esto que el llamado de Carolina Dell'Oro fue a generar lazos con los trabajadores, a conocer sus necesidades y a desarrollar espacios de encuentro con ellos: “El vínculo no es blando, no es fofo, es tensión, es comunicación, es reconocimiento, es reconocerle al otro que tiene una misión en la sociedad, que es único”. Enfatizó que esto debe comenzar en las gerencias y transmitirse desde los ejecutivos de más alta posición hacia el resto del equipo. "No se trata de maquillar los problemas de los trabajadores, sino de empaparse de una búsqueda del desarrollo humano de éstos".

 

La licenciada en Filosofía afirmó que la construcción de lazos fuertes entre empleadores y colaboradores permite visualizar el trabajo desde una perspectiva positiva y motivadora. “El problema en este país es que parece que trabajar es una condena, cuando el trabajo, si bien permite abastecer a la familia, ante todo debe impulsar el desarrollo humano. Para eso no hay que hacerles cariño (a los empleados), hay que darles oportunidades de crecimiento, de participación, de reconocimiento, junto con exigencias. Pues el fin de la empresa es desarrollar la familia, favorecerla, permitir el desarrollo humano”.

 

Dell'Oro recalcó también que para conseguir todo esto no es necesario hacer esfuerzos adicionales, sino más bien mejorar las condiciones del trabajo diario. "Las grandes cosas se dan en la vida ordinaria. Cuando para lograr profundidad en los vínculos y verdades en las relaciones requiero de lo extraordinario, es porque lo ordinario, lo cotidiano no está viviendo su expresión".

 

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